"Unidos en Cristo para Evangelizar"
19 de Abril de 2018
El Papa nos invita a ser santos
 


El Padre Roberto Espejo nos comparte la segunda parte de artículo sobre la exhortación apostólica “Gaudete et Exsultate”

Apreciados amigos,

Un gran regalo nos ha hecho el Papa Francisco: La Exhortación Apostólica Gaudete et Exultate.  Nos invita ser santos. “Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. El Señor nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”

La semana pasada les entregué una primera parte de un “resumen” de Waldir Ramos quien ha trabajado esta Exhortación y es un valioso aporte que nos llevará a leer con más entusiasmo esta obra magistral de Francisco. Vale la pena leer la Exhortación,  practicarla y darla a conocer a otras personas.


Ver primera parte del artículo aquí


II Parte

CAPÍTULO IV

En el capítulo cuarto, el papa Francisco presenta algunos puntos importantes de la santidad en el mundo actual, además de los tradicionalmente conocidos: “oración”, “Eucaristía y la Reconciliación”, sacrificios, entre otros. En el punto 111, destaca que existen riesgos en la cultura de hoy para atender las manifestaciones del amor de Dios y del prójimo. En ella se manifiestan: “la ansiedad nerviosa y violenta que nos dispersa y nos debilita; la negatividad y la tristeza; la acedia cómoda, consumista y egoísta; el individualismo, y tantas formas de falsa espiritualidad sin encuentro con Dios que reinan en el mercado religioso actual”.
 

26. Aguante, paciencia y mansedumbre

En este caso, el Papa invita al aguante, la paciencia y la mansedumbre (112). Se trata de la fidelidad al amor de Dios y la fidelidad al amor del prójimo. 113. Como pide San Pablo a los cristianos, no devolver el mal que los demás te hagan. 114. Insta a estar atentos a las propias manifestaciones de agresividad y egoísmo.
 

27. Nada de violencia en las redes e Internet

El Papa habla de una santidad que pasa por evitar la violencia verbal en Internet y en los diversos espacios digitales. Y advierte a los medios católicos para que se pongan límites porque es intolerable la difamación y la calumnia.
 

28. Un santo alegre y con sentido del humor

Francisco insiste en que un santo que se respete tiene mucha alegría y sentido del humor. Un santo aleja de sí la tristeza, la nostalgia. Ser cristianos es “alegría en el Espíritu Santo” porque el amor de la caridad sigue necesariamente la alegría”. 
 

29. Audacia y fervor

En el punto 129. El Papa indica que vivir con honestidad y transparencia necesita audacia. Por ello, Jesús insiste en que el cristiano no debe tener miedo.
 

30. Vivir y amar la comunidad

En el punto 140, enseña que luchar solo no tiene mucho sentido. Se necesita de la comunidad para salir airoso en Cristo de las insidias y de las tentaciones. “Si estamos muy solos, fácilmente perdemos el sentido de la realidad, la claridad interior, y sucumbimos”.
 

31. Vivir en oración constante

El Papa expresó que parecería obvio y, en cambio, no lo es: rezar y es importante para estar todos los días abiertos a la trascendencia. El Santo es una persona del “espíritu” en oración que tiene necesidad de “comunicarse con Dios”.

 

 CAPÍTULO V

En el capítulo V, el Papa insta a combatir, vigilar y discernir.

32. Luchar siempre

“158. La vida cristiana es un combate permanente. Se requieren fuerza y valentía para resistir las tentaciones del diablo y anunciar el Evangelio. Esta lucha es muy bella, porque nos permite celebrar cada vez que el Señor vence en nuestra vida”. 
 

33. Salir de la mediocridad

“159. No se trata solo de un combate contra el mundo y la mentalidad mundana, que nos engaña, nos atonta y nos vuelve mediocres sin compromiso y sin gozo. Tampoco se reduce a una lucha contra la propia fragilidad y las propias inclinaciones. Es también una lucha constante contra el diablo. Jesús mismo festeja nuestras victorias”.
 

34. Ser santos no es un mito

“161. Entonces, no pensemos que es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea. Ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos. Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades”. 
 

35. Ser despiertos y confiados en Dios

162. Nuestro camino hacia la santidad es también una lucha constante. Quien no quiera reconocerlo se verá expuesto al fracaso o a la mediocridad. Para el combate tenemos las armas poderosas que el Señor nos da: la fe que se expresa en la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la celebración de la Misa, la adoración eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero.
 

36. Salir de la corrupción espiritual

“164. «No nos entreguemos al sueño». Porque quienes sienten que no cometen faltas graves contra la Ley de Dios, pueden descuidarse en una especie de atontamiento o adormecimiento”.
 

37. Dividir las cosas malas de las buenas

“166. ¿Cómo saber si algo viene del Espíritu Santo o si su origen está en el espíritu del mundo o en el espíritu del diablo? La única forma es el discernimiento, que no supone solamente una buena capacidad de razonar o un sentido común, es también un don que hay que pedir. Si lo pedimos confiadamente al Espíritu Santo, y al mismo tiempo nos esforzamos por desarrollarlo con la oración, la reflexión, la lectura y el buen consejo; seguramente podremos crecer en esta capacidad espiritual.“
 

 38. No ser marionetas a merced del mal

“167. Todos, pero especialmente los jóvenes, están expuestos a un zapping constante. Sin la sabiduría del discernimiento podemos convertirnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento”.
 

39: Siempre a la luz del Señor

“169. El discernimiento no solo es necesario en momentos extraordinarios, o cuando hay que resolver problemas graves. Nos hace falta siempre: muchas veces esto se juega en lo pequeño, en lo que parece irrelevante”.
 

40: Un don sobrenatural

“171. Si bien el Señor nos habla de modos muy variados en medio de nuestro trabajo, a través de los demás, y en todo momento, no es posible prescindir del silencio de la oración detenida para percibir mejor ese lenguaje, para interpretar el significado real de las inspiraciones que creímos recibir.”
 

41. Escuchar a Dios

“172. Solo quien está dispuesto a escuchar tiene la libertad para renunciar a su propio punto de vista parcial o insuficiente, a sus costumbres, a sus esquemas. 173. No se trata de aplicar recetas o de repetir el pasado”. 
 

42. La lógica del don y de la cruz

175. Hace falta pedirle al Espíritu Santo que nos libere y que expulse ese miedo que nos lleva a vedarle su entrada en algunos aspectos de la propia vida. Esto nos hace ver que el discernimiento no es un autoanálisis ensimismado, una introspección egoísta, sino una verdadera salida de nosotros mismos hacia el misterio de Dios, que nos ayuda a vivir la misión a la cual nos ha llamado para el bien de los hermanos.
 

43. La Virgen María, modelo y ayuda

“176. Quiero que María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…».”


Hasta aquí el resumen. 
Les deseo todo lo mejor y que el Señor Jesús Resucitado los bendiga abundantemente.

Un saludo cordial de su párroco,
Roberto Espejo Fuenzalida, Pbro.

 



 
 

   






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