| Tweet |
|
Con la imposición de la ceniza hemos iniciado la Cuaresma. Es un tiempo que nos invita a volver a Dios con humildad y confianza, disponiendo la vida para celebrar la Pascua.
La Cuaresma se apoya en tres pilares: la oración, que fortalece nuestra relación con el Señor, el ayuno, que nos ayuda a ordenar el corazón, y la limosna, que nos mueve a vivir la caridad con nuestros hermanos. No son solo prácticas externas, sino decisiones concretas que transforman nuestra vida cotidiana.
Como nos recordó ayer, el Papa León XIV: “Miércoles de Ceniza, comenzamos la Cuaresma, tiempo de gracia y conversión. Pidamos al Señor que disponga nuestros corazones para escuchar y hacer vida su Palabra, ayunando de gestos y comentarios que hieran a los demás y nos alejen de su Corazón misericordioso.”
Vivamos este tiempo con esperanza y participemos activamente en el camino de conversión que el Señor nos regala.